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viernes, 7 de noviembre de 2014
LA VIDA ES BELLA, A PESAR DE LAS DIFICULTADES
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ADORNOS INERTES
Cuantas familias comparten
un almuerzo, una cena o en
el mismo desayuno, sin comentar
ni intercambiar opiniones...
Almuerzo en un hogar,
como tantos ...
Reunida la familia,
presente la comida
pero el diálogo ausente.
Inclinadas cabezas,
gargantas deglutiendo.
Mentes cansadas,
rígidos cuerpos.
Mantel de hilo,
sillas de cedro,
y en derredor de la mesa,
inertes adornos:
de carne y hueso...
EMANUEL GUIDO (periodista, poeta y conductor bahiense)
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un almuerzo, una cena o en
el mismo desayuno, sin comentar
ni intercambiar opiniones...
Almuerzo en un hogar,
como tantos ...
Reunida la familia,
presente la comida
pero el diálogo ausente.
Inclinadas cabezas,
gargantas deglutiendo.
Mentes cansadas,
rígidos cuerpos.
Mantel de hilo,
sillas de cedro,
y en derredor de la mesa,
inertes adornos:
de carne y hueso...
EMANUEL GUIDO (periodista, poeta y conductor bahiense)
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jueves, 6 de noviembre de 2014
CUANDO DE COCINAR SE TRATA
Cuantos descuidos hay a veces
en el momento de cocinar por
el apuro de tener la comida lista...
Mi madre tenía la costumbre de guardar el aceite de freír, para usarlo una vez más, en una taza de plástico rosada, y la ponía dentro de una alacena. Entonces, cuando había que usarlo se sacaba de allí y se freía.
Cierto día, el que iba a cocinar era mi padre. Había preparado unas milanesas sabrosas y empezó a sacar el sartén y la taza con el aceite usado. Una vez caliente el aceite, colocó las milanesas y le llamó la atención que empezaron a hacer espuma que rebalsaba por fuera del sartén.
Mi madre se encontraba en el fondo, lavando ropa, y mi padre le pregunta si había cambiado de marca de aceite. Mi madre le dice que no, que es la misma de siempre. ¿Entonces?...De dónde salía la espuma? Y es en ese momento que mi madre se acordó que el aceite, se había terminado y que había puesto detergente, en esa taza que guardaba aceite...
Mi padre se puso furioso y tuvo que tirar las milanesas que había "freído en el detergente". Por suerte puso solamente dos o tres. Después cocinó las restantes e hizo una sopa y una ensalada de lechuga con tomates, y todos felices con la panza llena!
Historia real en el año 1970.
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en el momento de cocinar por
el apuro de tener la comida lista...
Mi madre tenía la costumbre de guardar el aceite de freír, para usarlo una vez más, en una taza de plástico rosada, y la ponía dentro de una alacena. Entonces, cuando había que usarlo se sacaba de allí y se freía.
Cierto día, el que iba a cocinar era mi padre. Había preparado unas milanesas sabrosas y empezó a sacar el sartén y la taza con el aceite usado. Una vez caliente el aceite, colocó las milanesas y le llamó la atención que empezaron a hacer espuma que rebalsaba por fuera del sartén.
Mi madre se encontraba en el fondo, lavando ropa, y mi padre le pregunta si había cambiado de marca de aceite. Mi madre le dice que no, que es la misma de siempre. ¿Entonces?...De dónde salía la espuma? Y es en ese momento que mi madre se acordó que el aceite, se había terminado y que había puesto detergente, en esa taza que guardaba aceite...
Mi padre se puso furioso y tuvo que tirar las milanesas que había "freído en el detergente". Por suerte puso solamente dos o tres. Después cocinó las restantes e hizo una sopa y una ensalada de lechuga con tomates, y todos felices con la panza llena!
Historia real en el año 1970.
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viernes, 31 de octubre de 2014
RECUERDOS DE MIS CUMPLEAÑOS
Cumplir años tiene muchos
ESTOS SON LOS NÚMEROS DE MIS AÑOS QUE VOY A CUMPLIR: 54
EL 2 DE NOVIEMBRE DE ESTE AÑO
significados: tener almanaques
en nuestro cuerpo, tener historias
buenas y malas y tener ganas de vivir...
EL 2 DE NOVIEMBRE DE ESTE AÑO
Cuando era pequeña, los cumpleaños me lo empezaron a festejar a partir de los seis años, venían vecinitos del barrio, una gran amiga y algunos primos y primas. Mi madre hacía una gran torta, muy rica, toda decorada con copetes de crema y dulce de leche.
Preparaba chocolate con leche, bien caliente y bien dulce, lo servía en vasitos de plástico, junto a una servilleta decorada con diseños infantiles. A mí, que era la cumpleañera, me ponía un gorro con forma de cono, bien grande en mi cabeza, y a los chicos invitados, uno igual, pero más pequeño. También les entregaba a cada uno, una bolsita con sorpresas y golosinas.
Mi madre cortaba la torta principal y colocaba una rodaja en cada plato, junto con alfajores y masitas surtidas. Yo me emocionaba mucho, porque lo pasaba lindo, feliz! Después jugábamos afuera en el patio, hacíamos ronda, jugábamos también a las escondidas y a la rayuela.
Al llegar casi la tarde noche, los chicos se iban y quedaban mis primos, porque mis tíos y tías, se quedaban a cenar. Después de esto, se marchaban y quedaba mi madre lavando platos y vasos, como también limpiando el piso que siempre se ensuciaba con estas reuniones.
El cumpleaños que siempre recuerdo, fue cuando cumplí siete años, porque mi hermana se adueñó de un muñeco con la forma de bebé, era lindo, parecía real. Yo le insistía que era mío y ella discutía que se lo regalaron a ella. Y se lo quedó nomás!
Historia real. 1967. Diana Angra.
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jueves, 30 de octubre de 2014
LA SIESTA SAGRADA DE MI TÍO
Mi tío y padrino Ramón,
después de almorzar,
se recostaba un rato
para más tarde, levantarse
e ir a trabajar...
En los veranos que iba para la ciudad de Coronel Suarez, ciudad natal de Sergio Dennis o Héctor Hoffmann, el cantante, persona que nunca ví en realidad, solo por la tele. Lo aclaro por las dudas.
En esos tiempos a los adolescentes no nos gustaba dormir la siesta, o sea, acostarse algunos minutos u horas, después del almuerzo, cosa que sí hacían los adultos. Cierta tarde, nos reunimos con los vecinos de mi tío, ya que eran amigos de mis primas que todos tenían casi la misma edad, y la charla se empezó a poner cómica y por ende, levantábamos la voz cada vez más alto.
De pronto, escuchamos unos golpes en la persiana de la ventana de su dormitorio. Y claro, nosotros apenas los sentimos, y seguimos conversando afuera en la vereda. Al rato, sube la persiana y le dice a mi prima que nos haga callar. Mi prima conociéndolo, nos pasa el mandato y nos tuvimos que callar.
Pero la charla estaba tan amena, que no nos contuvimos y empezamos a reírnos, ¡huy! se armó la guerra. Salió mi tío con un pantalón corto y el cinto del pantalón en las manos, que yo me pregunté:¿qué va a hacer mi tío? Y empezó a los gritos:-¡Se van todos a su casa, que estoy durmiendo la siesta! ¡Cuando me vaya a trabajar, griten todo lo que quieran, ríanse, salten, golpeen, pero ahora se van a sus casas, QUE QUIERO DORMIRRRR!
Entonces, cada uno de los chicos se fue para su casa, mi prima y sus amigas junto conmigo nos fuimos al patio de atrás de la casa, nos sentamos bajo la sombra de un ciruelo amarillo, cosechamos algunos, los pusimos en agua fresca y los empezamos a comer, todas calladas, hasta que mi tío se fue a trabajar.
Y así todas las tardes, las pasábamos calladas en la hora de la siesta, hasta que mi tío se iba a trabajar. Después se hacían las charlas con amigos y amigas de mi prima tranquilas, porque la siesta era sagrada para mi tío.
Historia real de todos los veranos. Desde 1972 a 1977.-
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después de almorzar,
se recostaba un rato
para más tarde, levantarse
e ir a trabajar...
En los veranos que iba para la ciudad de Coronel Suarez, ciudad natal de Sergio Dennis o Héctor Hoffmann, el cantante, persona que nunca ví en realidad, solo por la tele. Lo aclaro por las dudas.
En esos tiempos a los adolescentes no nos gustaba dormir la siesta, o sea, acostarse algunos minutos u horas, después del almuerzo, cosa que sí hacían los adultos. Cierta tarde, nos reunimos con los vecinos de mi tío, ya que eran amigos de mis primas que todos tenían casi la misma edad, y la charla se empezó a poner cómica y por ende, levantábamos la voz cada vez más alto.
De pronto, escuchamos unos golpes en la persiana de la ventana de su dormitorio. Y claro, nosotros apenas los sentimos, y seguimos conversando afuera en la vereda. Al rato, sube la persiana y le dice a mi prima que nos haga callar. Mi prima conociéndolo, nos pasa el mandato y nos tuvimos que callar.
Pero la charla estaba tan amena, que no nos contuvimos y empezamos a reírnos, ¡huy! se armó la guerra. Salió mi tío con un pantalón corto y el cinto del pantalón en las manos, que yo me pregunté:¿qué va a hacer mi tío? Y empezó a los gritos:-¡Se van todos a su casa, que estoy durmiendo la siesta! ¡Cuando me vaya a trabajar, griten todo lo que quieran, ríanse, salten, golpeen, pero ahora se van a sus casas, QUE QUIERO DORMIRRRR!
Entonces, cada uno de los chicos se fue para su casa, mi prima y sus amigas junto conmigo nos fuimos al patio de atrás de la casa, nos sentamos bajo la sombra de un ciruelo amarillo, cosechamos algunos, los pusimos en agua fresca y los empezamos a comer, todas calladas, hasta que mi tío se fue a trabajar.
Y así todas las tardes, las pasábamos calladas en la hora de la siesta, hasta que mi tío se iba a trabajar. Después se hacían las charlas con amigos y amigas de mi prima tranquilas, porque la siesta era sagrada para mi tío.
Historia real de todos los veranos. Desde 1972 a 1977.-
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PROGRESO
¿Es el progreso, una máquina
inventada por el hombre, que
arrasa y pisa por donde quiera...?
Derriban árboles para levantar un edificio,
levantan gramillas frescas, para dejar un pedazo
duro de cemento, y dejar atrás un pedazo de historia...
¿Es el progreso, bueno o malo? Depende para qué. Si es para mejorar el hábitat humano, bien venido sea. Pero si es para perjudicar la salud del ser humano, entonces que quede allá a lo lejos.
El aire contaminado que respiramos, el agua turbia que bebemos, ¿qué nos pasa? Digamos Si a la Vida! No nos contaminen más! Levantemos nuestras voces bien fuerte para defender la naturaleza que nos acompaña! ¿O no?...
" A veces, pienso en voz alta..." Diana Angra.
))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))))
inventada por el hombre, que
arrasa y pisa por donde quiera...?
Derriban árboles para levantar un edificio,
levantan gramillas frescas, para dejar un pedazo
duro de cemento, y dejar atrás un pedazo de historia...
¿Es el progreso, bueno o malo? Depende para qué. Si es para mejorar el hábitat humano, bien venido sea. Pero si es para perjudicar la salud del ser humano, entonces que quede allá a lo lejos.
El aire contaminado que respiramos, el agua turbia que bebemos, ¿qué nos pasa? Digamos Si a la Vida! No nos contaminen más! Levantemos nuestras voces bien fuerte para defender la naturaleza que nos acompaña! ¿O no?...
" A veces, pienso en voz alta..." Diana Angra.
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sábado, 25 de octubre de 2014
EL VIAJE DE EGRESADOS DE LA ESCUELA PRIMARIA
El viaje de egresados de los
estudiantes, se realiza con el fin
de celebrar la última vez que están
juntos y no en un aula.
Algunos se hacen amigos para toda la
vida, pero otros, no se ven más...
Cuando terminé la escuela primaria, con doce años de edad, el rector del colegio, organizó todo, para ir en el viaje de egresados hasta la ciudad de Tandil, provincia de Buenos Aires. Tuvimos que pagar el viaje con algunas monedas, el precio era muy accesible, así que a las dos semanas antes de finalizar el colegio, viajamos hasta allí.
Mis padres me habían dado algo de dinero, por si lo necesitaba para algo o traer un recuerdo del lugar. Conocimos varias ciudades que, personalmente, no conocía: Tres Arroyos, Necochea, Azul, entre otras.
Por fin llegamos a Tandil, y nos hospedaron en un colegio franciscano, que tenía alumnos pupilos durante el año, y al finalizar las clases, los enviaban a sus respectivos hogares. Para dormir, los varones se hospedaban en un edificio que daba hacia el frente de donde nos hospedábamos las mujeres. Ellos dormían en cama y nosotras en bolsas de dormir en el suelo.
Nos acompañaban tres maestras, la directora, la secretaria, el rector, que era sacerdote y dos conductores del transporte que nos llevó. La primera escena cómica que vi fue la de un compañero que estaba acostumbrado a tener todo servido y cortado en el caso de las carnes. El primer almuerzo fue de chorizos asados con pan, y este compañero no pudo tomar con su tenedor, dicha carne, y el mismo salió resbalando por toda la mesa!
Nos reímos todos a carcajadas, y a él, le dio vergüenza, se puso colorado y la maestra le dio otro que había cortado para él, y así pudo y pudimos comer tranquilos. También en ese lugar, había una gran pileta de natación, y nos habían dicho que lleváramos trajes de baño. La primera vez que fuimos a la pileta, veo una gran damajuana de vino, de unos diez litros, que estaba cerca del rector, el cual se tomaba unos tragos, para calmar la sed y el calor, y también, se arremangó los pantalones, mientras permanecía sentado a la orilla de la pileta.
Lo malo que recuerdo de aquel lugar, la pileta, es que un día, mientras me estaba bañando, alguien me tomó de las piernas debajo del agua, y me empujó hacia el fondo, casi ahogándome. Por suerte, me soltó enseguida y me elevó hacia la superficie, yo no pude ver quién lo había hecho, pero desde ese día hasta que volvimos a casa, quedaba en el borde de la pileta, justo en los escalones.
Llegó el último día de estar en ese lugar, y recorrer toda la ciudad, en primer lugar las iglesias, segundo el Calvario, la piedra movediza, que en aquellos años, ya estaba tirada, el castillo o confitería muy lindo para ver la ciudad. Aclaro: conocimos todos esos lugares en los diez días que estuvimos paseando. Repito, el último día cargamos nuestras valijas al transporte y yo había llevado un par de zuecos nuevos de jean, muy lindos, pero al llegar a Bahía Blanca, no los encontré; alguien los había tomado prestado, apoderándose de ellos.
Siempre recuerdo aquella experiencia: momentos lindos, alegres y otros desafortunados. Para cuando terminé la escuela secundaria, no fui con mis compañeras al viaje de egresadas. Dice un refrán conocido:"un botón, sirve como muestra", un viaje, también...
Historia verdadera. 1972.-
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